Cocina en zona residencial en Alella

Para la reforma integral de esta casa unifamiliar, situada en una de las zonas más bonitas de Alella, la cocina llevaba muchos años relegada a la estancia más oscura de la vivienda. Obviamente, esto se planteó así porqué la manera de vivir los hogares ha ido cambiando con el tiempo. La cocina se ha ido convirtiendo en el centro de vida de  las casas, ya sean familiares o no.

Para este proyecto decidimos realizar un cambio de enfoque radical y llevar la cocina al lado más soleado y vivo de la casa y enfocarla hacia el jardín. Además, aprovechamos para ampliar ese espacio un poco, que originalmente era el comedor, y robarle un pedacito a una zona elevada del jardín que hacía las veces de comedor de verano. Teníamos claro que la cocina iba a ser el alma de la casa, así que todo valía para conseguir nuestro objetivo.

Se planteó un espacio muy lineal, de materiales luminosos y frescos. Muy naturales. Como veis en las imágenes, se apostó por el lacado blanco, con un sobre de trabajo de Neoliht con finas vetas grises, suelo en parquet sintético de tipo roble natural y pared de tono gris a juego con la veta del sobre. Se amplió el ventanal que se abría hacia el jardín, para conseguir profundidad en las vistas y maximizar la entrada de luz natural.

Para dar contraste jugamos con una antigua mesa de madera y mármol en gris oscuro, creando un pequeño comedor para el día a día, que rompía la sobriedad de la estancia, coronada por una gran lámpara artesana de mimbre decapada en blanco.

For the integral reform of this detached house, located in one of the most beautiful areas of Alella, the kitchen had for many years been relegated to the darkest room in the house. Obviously, this was raised because the way of living in homes has changed over time. The kitchen has become the center of life of the houses, whether family or not.

For this project we decided to make a radical change of focus and take the kitchen to the sunniest and lively side of the house and focus it towards the garden. In addition, we took the opportunity to expand that space a bit, which was originally the dining room, and steal a bit from an elevated area of ​​the garden that served as a summer dining room. We were clear that the kitchen was going to be the soul of the house, so everything was worth to achieve our goal.

A very linear space was proposed, with luminous and fresh materials. Very natural As you can see in the images, we opted for white lacquer, with a Neoliht work envelope with fine gray streaks, natural oak synthetic parquet flooring and a gray tone wall to match the vein of the envelope. The window that opened onto the garden was enlarged, to achieve depth in the views and maximize the entry of natural light.

To make a contrast, we played with an old wood and marble table in dark gray, creating a small dining room for everyday life, which broke the sobriety of the room, crowned by a large wicker craft lamp pickled white.

Copyright®: Irma Ribera Studio