EL ERROR DE NO PLANIFICAR NI MEDIR UN ESPACIO ANTES DE AMUEBLAR

¿Sientes que tus estancias están mal aprovechadas? ¿Haces compras compulsivas que luego no encajan en tu espacio? ¿Las piezas de mobiliario no crean un buen ambiente y no sientes que haya una buena circulación? ¿A tus estancias les falta de fluidez y organización?

¡Tranquilidad! Es de lo más común y tengo “4 pasos” para cambiar eso para siempre y que aprendas a elegir, organizar y distribuir como una profesional.

Si realmente te interesa aprender a detectar qué es aquello que te aleja de los espacios que te gustan y conseguir una decoración digna de Pinterest:
Descárgate nuestra guía gratuita: 10 EVITABLE MISTAKES. En ella enumero los errores más comunes y cómo aprender a decorar un/a profesional.

Desde niña he tenido facilidad para visualizar cómo han de ir colocadas las piezas dentro de un espacio, así como para medir “a ojo” y eso me ha facilitado mucho las cosas a nivel profesional. Sin embargo, me he dado cuenta que no es una capacidad muy común. Si bien es cierto que, en general, cuando entro en un espacio, enseguida visualizo en mi mente cómo deberían ir los muebles distribuidos, tampoco es algo que me sirva o funcione siempre. Cuando el proyecto es complejo y las posibilidades son muchas, o cuando estamos trabajando en estancias muy pequeñas, para poder optimizar al máximo el espacio, yo también necesito de algunas herramientas y acciones previas de medición, proyección y planificación para poder dar con la mejor solución de distribución.

Así que con los años me he ido especializando en ayudar a otras personas a conseguir organizar espacios y distribuir bien sus muebles para ganar en comodidad y calidad de vida. Hoy en día, en nuestro estudio de interiorismo estamos especializados en la realización de reformas integrales, ubicadas especialmente en el Maresme, pero la decoración es una parte fundamental de los proyectos. Es la guinda del pastel y cuando diseñamos un espacio y su distribución, lo hacemos pensando en cómo vamos a distribuir los muebles en el espacio. Si quieres saber sobre las diferencias de entre estas dos disciplinas te dejo aquí uno de nuestros posts: Interiorismo y Decoración: No es lo mismo.

Obviamente, en el estudio utilizamos softwares especiales para realizar proyectos de este tipo, como autocad, skech up o blophome, pero en este post voy a explicarte 4 pasos básicos muy sencillos para que tu misma -sin necesidad de ordenador, aplicación o software- puedas distribuir correctamente, evitando errores y planificando tus compras correctamente, lo que te ahorrará tiempo, dinero y disgustos.

¿Sí? ¿Es eso? Quieres ahorrarte tiempo, dinero y disgustos? Pues vamos allá.

Si más allá de esto tienes la sensación de que cuando te planteas la decoración de una estancia la cosa se hace grande, no sabes por dónde empezar y acabas cometiendo errores que luego te dan mucho coraje, como te he mencionado al inicio, de verdad creo que nuestra Guía de Decoración Definitiva te puede ayudar mucho. Es un must have. Te la puedes descargar gratis aquí. Pero de momento, vamos a  empezar analizando en profundidad uno de esos errores y una de las cosas que más nos preocupa:

¿Cómo colocar los muebles en una habitación para sacarle el máximo partido?

En este post aprenderás a:

Hacer tus propios planos, a distribuir bien y a comprar de manera coherente

Y lo harás en 4 sencillos pasos:

1/ TOMAR PEDIDAS

2/ PLASMAR LO QUE QUIERES EN UN PLANO ACOTADO

3/ DISTRIBUIR DE MANERA ÓPTIMA

4/ TOMAR BUENAS DECISIONES DE COMPRA

Este punto del diseño de interiores consiste en el centro de uno de los errores más comunes en cuanto a la decoración y organización de un espacio. Lo menciono en el nº4 de mi Guía Gratuita “10 Evitable Mistakes”: #4 NO PLANIFICAR NI ACOTAR EL ESPACIO. Si no te la has descargado… ¿A qué esperas? Contiene los 10 puntos más comunes en los que la gente se atasca cuando está haciendo el diseño de sus interiores y te cuento cómo solucionarlos, uno a uno. Descárgala aquí.

Les respuesta a cómo colocar bien los muebles en una estancia empieza con una buena medición y una buena planificación. Básicamente hay que tomar medidas y realizar un plano (a escala o proporción) sencillo. Que nos permita hacernos una idea de cómo convivirán los diferentes volúmenes entre sí y si realmente caben todos aquellos elementos que queremos tener, o no.

1/ Cómo tomar medidas de un espacio

Vas a necesitar:

1/ Metro de 5m mínimo a poder ser.

2/ Papel cuadriculado

3/ Lápiz y goma

4/ 1 Rotulador o parecido un poco grueso, 1 de grueso medio y 1 punta fina

5/ Regla de 30 cm aprox

Mediciones del espacio paso a paso:

  1. Pon tu cuadrícula sobre tu mesa. Piensa que cada cuadradito son 10cm o 1m, como te convenga más.
  2. Mide el perímetro, es decir, el suelo. Normalmente con 2 lados basta pero hay muchas viviendas que no son perfectamente rectas y sus paredes se abren o cierran un poco, hay que comprobar si esto pasa en nuestra estancia. Seguramente, si es muy exagerado lo veamos a simple vista si observamos atentamente. Si es muy poca cosa, no hace falta tenerlo en cuenta (hasta unos 5 cm no es grave). Con el lápiz, lo dibujamos en nuestra cuadrícula, siempre con la regla, esto será la planta. Seguramente ahora tienes un rectángulo o un cuadrado. SI tu espacio es un pentágono o un hexágono será un poco más complicado, pero observa bien el espacio y dibuja triángulos para ayudarte a colocar las medidas. Te dejo un ejemplo visual aquí: 
     
  3. Medimos la altura del suelo al techo. Es interesante medirlo en varios puntos y anotar si hay algún cambio sustancial.
  4. Medimos las ventanas y las puertas y su posición respecto a las paredes. Ahora lo plasmamos en la planta, de momento todo a lápiz, respetando las distancias de ventanas y puertas desde las esquinas de la estancia. Aquí te dejo un croquis de ejemplo, para que veas cómo debes hacerlo: 
  5. Dibujamos a parte los alzados, en orden. Es decir, cada una de las paredes que tenemos será de nuevo un rectángulo o un cuadrado (dependiendo de la proporción). Dibujamos siempre primero la base (horizontal) y luego la altura. Cuando tengas listos los alzados, debes plasmar las puertas o ventanas que estos contienen. NO es preciso dibujar detalles, solo necesitamos saber qué parte de la pared está invadida por una ventana o puerta. Aquí te dejo un croquis para que veas cómo hacerlo: 

Cuando estés segura de que está todo correcto, repasa las líneas de perímetro o límite con un rotulador grueso. Repasa puertas y ventanas con un rotulador de grueso medio. También puedes usar color si te ayuda a visualizar mejor.

Medir de los muebles y accesorios:

  1. Si son muebles que ya tienes y lo que quieres es re-ubicarlos para conseguir la mejor distribución posible, mídelos: base (ancho) x altura x profundidad. Y anótalo en una columna (muebles actuales)
  2. Si son muebles que te apetece comprar, consigue sus medidas y haz exactamente lo mismo.

2/ Traspasar ideas y muebles a plano

Este es el punto más divertido, ya que es el más creativo.

Es importante que esta parte la hagas en lápiz, para poder ir haciendo variaciones y viendo opciones, y porqué si a la primera la distribución no nos convences, podamos borrar y volver a empezar.

TIP! Una sugerencia es que utilices un papel vegetal (que es bastante transparente) para hacer las pruebas que quieras sobre el plano. Una vez tengas tu opción ganadora la traspasas a tinta sobre el papel original.

A/Disponemos los muebles en planta

Primero lo haremos en el plano en planta, pero lo mejor es que en una hoja a parte hagas un croquis de cada pieza que quieres usar, y dejas apuntadas sus medidas, para poder recurrir a ella mientras hacemos la distribución en nuestro plano. Como si fuera un catálogo de piezas.

En esta hoja a parte anotaremos base (ancho) x profundidad de los muebles y otras piezas de decoración que te interesa utilizar y con las que iremos jugando hasta dar con la opción óptima.

TIP! Otra opción es recortar esas piezas hechas con la misma proporción que la planta y colocarlas sobre el plano para poder irlas moviendo, es más rápido y limpio que dibujar y borrar. Para poder guardar las diferentes opciones de distribución haz una foto con tu móvil (Luego si quieres puedes imprimirlas para compara las opciones entre ellas).

B/Dibujamos nuestra opción ganadora en los alzados

Seguidamente lo trasladaremos a los alzados. Aquí anotaremos base (ancho) x altura, asegurándonos que los colocamos a la misma distancia respecto de las paredes que en la planta, para ello medimos los cuadraditos o tomamos medida con la regla y lo vamos traspasando, fijándonos bien.

Si quieres saber más sobre cómo ubicar y escoger tus muebles y algunos consejos de diseñador para distribuir acertando: Te recomiendo que te descargues Nuestro Ebook Gratuito: “10 evitable Mistakes”. Es una guía práctica llena de consejos que te van a encantar: Descárgala aquí.

3/ Cómo distribuir de manera óptima

No sé si te has dado cuenta pero, una buena ubicación de los muebles es básica para que nos sintamos a gusto en un espacio. Hay otros factores que influyen muchísimo, como los materiales o los colores, pero este es un factor crítico. Así que voy a darte varios consejos para que te sea más fácil decidir cómo hacerlo. Si quieres saber qué otro factores influyen en cómo te sientes dentro de un espacio, también lo encontrarás en nuestro ebook gratuito, si no lo has hecho ya.

Primero de todo, hay varias cosas que has de tener en cuenta, antes de empezar a distribuir el mobiliario y las piezas de decoración.

  • La orientación: Por donde entra la luz natural y a qué horas
  • El espacio real: ¿Cuántos m2 tenemos?
  • La temperatura: Quizá cambia según la hora del día.
  • Ruidos: ¿Hay ruido de la calle? ¿De algún vecino?

Estos factores y algún otro que pueda ser concreto de tu espacio, son de vital importancia y has de valorarlos previamente a ponerte a mover piezas arriba y abajo. Haz una lista con este tipo de factores y dales respuesta. No las pierdas de vista cuando empieces a plantear la distribución.

Sigamos, has de pensar que las piezas de mobiliario ocupan espacio. Sí, sé que suena obvio, pero ese espacio que ocupan los objetos no lo podrás ocupar tu y por tanto has de pensar sobre todo en la circulación que queda entre ellos para poder moverte cómodamente, sin obstáculos que puedan hacerte caer o golpearte.
Esto cobra todavía más importancia si convivimos con personas mayores o si tenemos niños pequeños. Para ello, nuestros planos van a ser cruciales y como los habremos dibujado tan bien no habrá margen de error.

Obviamente estos consejos dependerán mucho del espacio total que tengamos, así que vamos a dividirlo en 2 opciones:

1/ Espacios grandes

Sí, todas queremos y soñamos con espacios grande, pero, cuidado, muchas veces los espacios grandes nos hacen sentir pequeños, desamparados o desprotegidos. No es una sensación que queramos tener al llegar a casa, ¿verdad?. Pues vamos a ver cómo podemos aprovechar al máximo un espacio grande y transformarlo en un lugar acogedor.

Uno de los mejores tips que puedo darte, y que muchos diseñadores no te dirán nunca, es que no distribuyas los muebles principales pegados a las paredes. ¡Oh! ¿Qué? Sí, así como las mesas de comedor es muy habitual verlas en el “centro” de un espacio (obviamente porque necesitamos movernos a su alrededor) mis clientes siempre me miran extrañados cuando les digo que el sofá va a ir en medio del espacio, dividiendo visualmente la estancia en 2 ambientes. Este es un ejemplo perfecto para que veas que las piezas, al ocupar un espacio, generan a su vez otros espacios dentro de la misma estancia. Si nos separamos de las paredes y creamos pequeños núcleos conseguimos espacios más recogidos que nos hacen sentir “abrazados”.

Por otro lado, estamos creando espacios más versátiles, ya que al crear diferentes espacios dentro de esa misma estancia, podemos dar a ese gran espacio diferentes usos, como por ejemplo, creando una zona de estudio detrás de ese sofá.

Para contribuir a esa sensación de recogimiento aconsejaría el uso de materiales de tonos medios, incluso oscuros, sobre todo si tenemos mucha luz natural, y de materiales más densos o pesados. Podemos utilizar grandes alfombras para delimitar las zonas que hemos creado o poner una gran lámpara que son su presencia- y su luz, de noche- definirán también una zona.

Te dejo aquí algunos ejemplos preciosos, para que veas a que me refiero.

         

2/ Espacios pequeños

Con los espacios pequeños nos vemos más comprometidos, normalmente lo que suele suceder es que nos sentimos apretados y agobiados. Uno de los puntos más importante suele ser la falta de espacio para almacenaje. Así que vamos a ver cómo podemos mejorar un espacio pequeño a través de buena distribución.

Primero de todo, te recomiendo que seas minimalista. En estos casos menos y mejor pensado es mejor que más.

En segundo lugar, aquí será difícil que nos separemos de las paredes, pero no dejes de plantearte que una pieza como el sofá pueda cortar la estancia en dos y dividir, por ejemplo, el salón-comedor en eso: salón y comedor. En el caso de un salón, el sofá puede darle la espalda a la zona donde está la mesa. O en el caso de un despacho, la mesa puede ir en el centro o apoyada por un lado a una pared, dejando la parte de delante libre, no tienes porqué estar de cara a la pared. Si este no es tu caso, no hay problema, distribuye siguiendo la manera más lógica, y no te dejes condicionar por las instalaciones eléctricas, hay maneras de solucionar eso, ya te hablaré de ellas. Coloca las piezas unas paralelas a las otras, no intentes poner una pieza en diagonal, y menos si es un poco grande, ya que creará unas tensiones enormes en el espacio y dificultará la circulación. Es importante que en espacios pequeños el aire fluya y se vea el suelo.

En tercer lugar, hazte con piezas de mobiliario que sean ligeras y flexibles, que puedan servir para más de una función. Por ejemplo un puff puede hacer las veces de mesita, o una banqueta puede servir para sostener una planta en un rinconcito y si viene amigos puede ser un asiento más para tomar unas copas o un café. Otro ejemplo es comprar una mesa extensible, que recogida se vea pequeñita y que te de la opción de doblar su capacidad si tienes invitados, pero que de diario casi no ocupe sitio.

Evita las piezas de tonos muy oscuros y los materiales densos, así como piezas excesivamente grandes, como cojines o lámparas de gran tamaño. Inclínate por piezas claras y ligeras. De patas delgadas y largas, con transparencias.

Busca piezas que aumenten tu almacenaje, como, por ejemplo un canapé para el dormitorio, o un sofá para tu salón, bajo el cual puedas guardar cosas, como mantas, cojines, edredones, etc.

       

 

4/ Tomar buenas decisiones de compra en decoración

Una vez tengas tus dibujos hechos y hayas trabajado tu distribución ya sabrás qué funciona y qué no. Sabrás si alguna de las piezas que querías poner no encaja, o simplemente no cabe y verás con ilusión si puedes permitirte comprar algo nuevo. Estarás en el punto perfecto para empezar a tomar decisiones. Sabrás si conservar o “tirar” ( o llevar a otra habitación) alguna pieza que ya tienes y podrás hacer el mismo proceso para ver si encaja en esa otra habitación.

Este proceso puede parecer largo pero en realidad en media mañana habrás dibujado tus planos y encontrado la solución perfecta para ti. Tómatelo como una actividad para disfrutar, dejar volar la imaginación y ser creativa.

Si te apetece puedes echar un vistazo a nuestra selección de tendencias para el 2019 aquí: Nuestra Selección de Tendencias 2019

Tomar buenas decisiones es importante porque cuando nos equivocamos nos llenamos de frustración y eso nos hace sentir mal con nosotros mismos. Así que te recomiendo que apliques la metodología de planificación y análisis antes de tomar cualquier decisión, sobre todo si dispones de presupuestos pequeños, para cualquier acción que vayas a llevar a cabo en un espacio.

Esta visión de las cosas vale para muchas áreas de la vida, ¡como no! No es solo aplicable al hecho de crear un espacio en el que disfrutar de la vida. Yo la aplico tanto como puedo y así minimizo mucho la frustración y la pérdida de tiempo. Tomo decisiones desde la conciencia y eso me hace sentir muy segura y satisfecha.

Espero que este post te ayude a eso, a tomar buenas decisiones que te hagan sentir orgullo y bienestar.

Y como siempre, si te embarcas en un proyecto grande, te recomendaré que contrates a un interiorista profesional. Y no, no tiene nada que ver que haya o no grandes presupuestos. Contratar un interiorista es una inversión que agradecerás a la larga y que te ayudará a maximizar esfuerzos y presupuesto, sea cual sea. Te ahorrarás imprevisto, disgustos, tiempo y dinero. Te dejo aquí un link a un post muy interesante donde exponemos porqué es siempre una buena inversión contratar a un profesional: 7 Motivos por los que contratar a un interiorista.

¡A decorar bonito!

Irma.
CEO & FOUNDER Blink Studio

 

 

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